
La agricultura sigue siendo un sector estratégico para la economía y la cohesión social de España, aunque a menudo pase desapercibido en los grandes debates fiscales. Alimentación, equilibrio territorial, sostenibilidad medioambiental y soberanía alimentaria dependen en buena medida de la viabilidad económica de las explotaciones agrarias. En este contexto se publica La tributación simplificada de los agricultores, del jurista y asesor fiscal, Daniel Martín Moreno, una obra que invita a repensar uno de los regímenes más discutidos del sistema tributario español: la estimación objetiva del IRPF, más conocida como los módulos agrarios.
Publicado por Tirant lo Blanch, el libro tiene su origen en una tesis doctoral defendida en la Universidad de Sevilla y aborda, con un lenguaje claro y una sólida base jurídica, cómo y por qué los agricultores tributan de forma distinta al resto de actividades económicas. Lejos de limitarse a describir la normativa vigente, el autor se adentra en los problemas prácticos y teóricos que plantea este régimen que Daniel Martín conoce y domina por su larga experiencia en la asesoría fiscal de ASAJA-Sevilla, y ofrece propuestas de reforma inspiradas en la experiencia de otros países.
El punto de partida es claro: la agricultura no es una actividad económica como las demás. Sus ingresos dependen de factores imprevisibles —climatología, plagas, precios internacionales, costes energéticos o conflictos geopolíticos— y presentan una variabilidad estructural que difícilmente encaja en un impuesto progresivo pensado para rentas regulares. Por ello, desde hace décadas, el legislador ha optado por un sistema simplificado que permite a los agricultores tributar en función de índices objetivos, reduciendo al mínimo las obligaciones formales y los costes administrativos.
Sin embargo, esa aparente simplicidad esconde una regulación sorprendentemente compleja. Daniel Martín muestra cómo el ámbito de aplicación de los módulos agrarios se ha convertido en un laberinto normativo de remisiones entre leyes, reglamentos y órdenes ministeriales que genera inseguridad jurídica y numerosos conflictos interpretativos. El libro analiza con detalle cuestiones que afectan directamente al día a día de los agricultores, como los límites de ingresos, las actividades accesorias permitidas o el tratamiento fiscal de la compensación del IVA en el régimen especial agrario.
Uno de los aspectos más interesantes de la obra es su defensa argumentada del régimen de estimación objetiva frente a las voces que reclaman su supresión. Para el autor, eliminar los módulos sin introducir mecanismos alternativos de corrección supondría ignorar la realidad del sector y podría conducir a una tributación injusta, muy alejada de la verdadera capacidad económica de los agricultores. En este sentido, el libro recuerda que la propia Constitución española impone a los poderes públicos un mandato de protección y fomento de la agricultura.
La obra adquiere una dimensión especialmente valiosa cuando amplía la mirada más allá de nuestras fronteras. A través de un exhaustivo estudio de Derecho comparado, se analiza cómo países como Italia, Francia, Bélgica, Portugal, Austria, Chile o Marruecos aplican regímenes fiscales específicos para el sector agrario, muchos de ellos más favorables o más alejados de la tributación “real” que el sistema español. La conclusión es clara: proteger fiscalmente a la agricultura no es una anomalía, sino una práctica habitual en economías competidoras.
Lejos de la crítica estéril, La tributación simplificada de los agricultores propone soluciones concretas: sistemas de promediación de ingresos para suavizar los efectos de los años de bonanza y de crisis, reservas fiscales para afrontar períodos de bajos rendimientos, una redefinición de los límites de exclusión o incluso la posibilidad de adaptar el ejercicio fiscal a los ciclos propios de la actividad agraria.
En definitiva, el libro de Daniel Martín Moreno logra acercar un debate técnico y complejo a un público más amplio, demostrando que la fiscalidad agraria no es un privilegio injustificado, sino una herramienta clave para garantizar la supervivencia de un sector esencial. Una lectura recomendable no sólo para especialistas en Derecho tributario, sino también para quienes quieran entender mejor los retos económicos y fiscales a los que se enfrenta hoy la agricultura española.
Una obra oportuna y necesaria
Más allá del diagnóstico, La tributación simplificada de los agricultores ofrece propuestas concretas de reforma orientadas a mejorar la equidad y la seguridad jurídica del sistema. En definitiva, el libro del asesor jurídico de ASAJA-Sevilla, Daniel Martín, es una obra oportuna y necesaria que aporta una mirada renovada sobre un régimen clave para la sostenibilidad económica del campo español.




